Itani K, Rosen M, Vargo D, Awad S, DeNoto G , Butler C. Prospective study of single-stage repair of contaminated hernias using a biologic porcine tissue matrix: The RICH Study. Surgery 2012; 152:498-505.
La presencia de comorbilidades y de contaminación local suponen un riesgo en la evolución postoperatoria de la herida quirúrgica y en la recurrencia tras la reparación de la eventración, aunque pocos estudios describen los resultados de la reparación de la eventración en población de riesgo. En estos pacientes, la reparación en campos contaminados o tras la retirada de una prótesis infectada suele planificarse en dos tiempos (uno de cierre provisional con el mero objetivo de cubrir las vísceras, y un segundo acto para la reparación definitiva), lo cual se asocia con tiempos de recuperación prolongados y dificultad en el logro de reconstrucción definitiva de la pared abdominal en la segunda etapa, lo que puede contribuir a disminución en la calidad de vida.
Este estudio prospectivo, multicéntrico, sobre la Reparación de Hernias en campos Infectados o Contaminados (RICH) pretende analizar los resultados clínicos de la reparación abierta de eventración en campo contaminado con prótesis de dermis porcina acelular, no cross-linked, Strattice. Se plantea así la alternativa del cierre definitivo en una sola etapa, mediante el uso de un agente biológico para reforzar la fascia o para posibilitar el cierre del defecto, a menudo asociado a técnicas quirúrgicas avanzadas tales como la Separación de Componentes. Se parte del hecho de que las prótesis biológicas parecen ser menos susceptibles a la contaminación gracias a la neovascularización rápida, que proporciona acceso de los sistemas de defensa del huésped a la zona quirúrgica, lo que permite combatir los microorganismos; estos productos basados en tejidos biológicos proporcionan una alternativa a las prótesis sintéticas, y en particular en un escenario contaminado o infectado podrían disminuir el riesgo de complicaciones postoperatorias.
Participaron 85 pacientes, 80 de ellos reparados con prótesis Strattice. 39 de las hernias fueron ´limpias-contaminadas´, 39 ´contaminadas´y 2 ´sucias´. La línea media fue reparada y el cierre primario se consiguió en 64 pacientes; Strattice se colocó como refuerzo en posición intraperitoneal o retromuscular (onlay) con solapamiento de 5 cm sobre el tejido musculofascial sano. En el resto de casos, la prótesis se utilizó como sustituto del componente musculofascial, puenteando el defecto. En seguimiento de hasta 24 meses, 53 pacientes (66%) tuvieron complicaciones de la herida: pequeñas dehiscencias de los bordes (tratamiento conservador), 22 seromas (tratados conservadoramente) y 24 infecciones de herida (drenaje-desbridamiento; a pesar de las complicaciones infecciosas de la herida, no hizo falta retirar la prótesis en ningun caso y se solucionaron con técnicas poco agresivas).
En 24 meses, se objetivó recurrencia del 28% (razonable, teniendo en cuenta la complejidad de la eventración y las comorbilidades de los pacientes), básicamente a expensas de los pacientes a los que no se pudo cerrar la línea media y se utilizó la prótesis como material sustitutivo y no de refuerzo. No hubo correlación ente las infecciones de herida y la recurrencia de la hernia.
Como conclusión, el uso de la prótesis Strattice fue exitoso en más del 70% de pacientes tras 2 años de seguimiento. No existen otros estudios con muestras y metodologia comparables. Destaca una tasa de infeccion del 35%, similar a otras series con paciente menos complejos; además, en estos estudios muchos casos han requerido la extirpación de la malla.