Liang MK, Clapp ML, Garcia A, Subramanian A and Awad SS. Mesh shift following laparoscopic ventral hernia repair. Journal of Surgical Research Volume 177, Issue 1, September 2012, Pages e7–e13.
El objetivo de esta revisión retrospectiva es evaluar si hay desplazamiento de la malla en la reparación de eventración por laparoscopia y averiguar por qué se produce este fenómeno.
Se incluyeron datos demográficos de los pacientes, comorbilidades, datos radiográficos y resultados, desde 2000 hasta 2010. De un total de 201 casos, se revisaron 78 TAC postquirúrgicas para analizar el ratio de solapamiento de la malla y dos cirujanos midieron bilateralmente la superposición de la prótesis sobre la fascia a nivel del defecto herniario. Comparan dicha medida y clasifican a los pacientes en cuatro grados: grado I, sin desplazamiento de malla (proporción de 0,5 a 1,00); grado II, pequeño cambio en la malla, desplazamiento medio (proporción de 0.20-0.49, 23%); grado III, desplazamiento moderado (0-0,19, 10%), y el grado IV, desplazamiento importante en la malla, con recurrencia (<0, 17%). Cualquier recurrencia fue clasificada como un cambio de grado IV.
Los pacientes de los cuatro grupos tenían similares datos demográficos, comorbilidades, características herniarias, técnica operatoria y resultados posteriores, excluyendo la recidiva. En la mitad de los de los casos se objetivó desplazamiento de la malla; en la práctica totalidad de ellos se ha producido desplazamiento de la prótesis, lo que resulta en disminución de la suerposición fascial. Las diferencias en el tiempo de seguimiento hasta que se realizó la TAC no fueron significativas entre los grupos, aunque hubo tendencia al aumento del desplazamiento cuanto mayor era el tiempo transcurrido desde la intervención.
Concluyen que la malla tiende a desplazarse hacia el lado contralateral al de trabajo durante la cirugía y las recurrencias tienden a producirse en el lado de los trócares; por ello, el desplazamiento de la malla puede ser el precursor de la recidiva. Las soluciones potenciales incluyen dejar un solapamiento sobre el defecto mayor a 6 cm, realizar el cierre transcutaneo del defecto central herniario, usar suturas transfasciales de seguridad antes de la colocación de las grapas helicoidales, colocar primero las grapas helicoidales del lado del trabajo operatorio y considerar la colocación de puertos contralaterales para asegurar mejor la malla.