Resumen / Abstract
Introducción: La hernia inguinoescrotal con pérdida de domicilio es poco común. Se diagnostica cuando el saco herniario está debajo del tercio medio del muslo y contiene entre el 15-20 % de las vísceras. Aunque la aplicación de toxina botulínica A se describió previamente a la reconstrucción de pared abdominal por hernias ventrales, la utilizamos en un paciente con hernia inguinoescrotal. No se encontró en la bibliografía su aplicación en estos problemas. Se analizan y clasifican las diferentes alternativas publicadas para estas hernias. Objetivos: Evaluar la aplicación de toxina botulínica en la hernia inguinoescrotal con pérdida de domicilio. Métodos: Aplicación de toxina botulínica A en los músculos de la pared abdominal a un paciente con hernia inguinoescrotal bilateral con pérdida de domicilio. Se analizan los cambios musculares y de la cavidad abdominal antes y después de la inyección en la tomografía basal y de control, para realizar posteriormente la hernioplastia mediante la técnica de Stoppa. Resultados: El efecto de la toxina botulínica A disminuye en total 1 cm el espesor de los músculos de la pared lateral, y aumenta 6 cm la longitud de estos. Aumenta 1 cm de longitud el músculo recto, incrementa en un 12.2 % el diámetro transverso máximo y, consecuentemente, aumenta en un 25.9 % el volumen de la cavidad abdominal. Se realiza el procedimiento quirúrgico sin complicaciones. A los 46 meses no se ha registrado recidiva herniaria. Conclusiones: La aplicación de toxina botulínica A como adyuvante relaja los músculos de la pared abdominal, facilita la cirugía y debe considerarse como una nueva alternativa en hernias con pérdida de domicilio.