Resumen / Abstract
Introducción: Las hernias congénitas del diafragma tipo Morgagni son raras, no solo por su baja frecuencia, sino porque a veces pasan desapercibidas en la infancia y comienzan a dar síntomas en la edad adulta. La reducción de su contenido a la cavidad abdominal –si es muy voluminoso– y el cierre de la brecha diafragmática pueden producir cuadros de insuficiencia respiratoria y de síndrome compartimental, que pueden poner en peligro la vida del paciente. Caso clínico: Presentamos el caso de una paciente de 62 años, obesa y portadora de una hernia de Morgagni gigante que ocupaba las dos terceras partes del hemitórax derecho. En la tomografía axial toracoabdominopélvica se evidenció una hernia de gran volumen (22.8 × 14.1 × 17.2 cm) con contenido de intestino delgado, colon ascendente y transverso. En el preoperatorio, en la pared abdominal y como prevención de posible síndrome compartimental, se utilizó toxina botulínica, con el fin de obtener una relajación de la musculatura de la pared y mejorar el volumen de la cavidad abdominal. A los 21 días de la aplicación de la toxina se obtuvo un aumento del volumen de la cavidad abdominal de un 37 % (5 035 frente a 6 900 cc). La paciente fue intervenida quirúrgicamente a través de una laparotomía subcostal derecha, realizándose un cierre simple del orificio diafragmático y sin objetivarse en el posoperatorio ninguna complicación. Conclusión: Después del tratamiento de este caso, consideramos el empleo de la toxina botulínica como una opción terapéutica en la prevención de posibles complicaciones en las hernias de diafragma (Morgagni), especialmente en las de gran tamaño, donde el retorno del contenido herniado pudiera causar un síndrome compartimental agudo.