Hernioplastias inguinales por vía laparoscópica. Experiencia inicial en 324 casos

Autores: Javier Acuña Barrios, Carlos Elles, Breydes Espitia, Ervin Martínez, Rubén Carrasquilla, Ramiro Alcalá, Aldemar Manjarrez Revista Hispanoamericana de Hernia 2016;4:87-96

Artículos originales

Resumen / Abstract

Introducción: En los últimos años han cobrado relevancia las hernioplastias por vía laparoscópica. El propósito de este trabajo fue mostrar la experiencia inicial en su tratamiento. Métodos y materiales: Se llevó a cabo un estudio descriptivo prospectivo de los pacientes tratados mediante hernioplastias inguinales por vía laparoscópica en la Clínica Gestión Salud IPS de la ciudad de Cartagena, entre junio de 2010 y mayo de 2014. Resultados: Se practicaron un total de 412 hernioplastias en 324 pacientes. El promedio del puntaje en la Escala Visual Análoga (EVA) a los 7 días de la cirugía fue de 5.8 (2-9), y a los 30 días del posoperatorio fue en promedio de 2 (0-8). El mayor dolor posoperatorio, requerimiento de analgesia y retorno a la actividad habitual se relacionaron con el número de grapas espiroideas empleadas, ocurrencia de complicaciones, mayor índice de masa corporal, antecedente de recidiva, sexo masculino y minoría de edad de los pacientes. El porcentaje de recidiva de la presente serie fue de 1.5 %, con un promedio de seguimiento de 26 meses (14-61). Conclusiones: Las hernioplastias inguinales por vía laparoscópica presentan una curva de aprendizaje corta en cirujanos experimentados, con bajas tasas de morbilidad y recidivas, pero que no desaparecen nunca (ni después de alcanzar los 100 casos). La posibilidad de una lesión visceral siempre está presente, sobre todo, con el abordaje TAPP. El dolor posoperatorio, la necesidad de analgesia y la reincorporación a la actividad habitual se relacionan con la intensidad de la fijación (número de grapas espiroideas).

publicidad
publicidad