Resumen / Abstract
La reconstrucción de la pared abdominal compleja (RPAC) y la refuncionalización de la pared abdominal después de la cirugía de control de daños o la pérdida de dominio representan un reto importante que requiere creatividad quirúrgica y de un enfoque multidisciplinario. Sin embargo, no tenemos definido todavía el concepto de «defecto complejo»: ¿Qué significa? ¿Es el tamaño o es la localización del defecto? Hay una serie de preguntas que necesitan ser contestadas y tratadas antes de asumir la RPAC, pero las más importantes, posiblemente, sean cuándo y cómo realizar estos procedimientos complejos. La decisión de volver a operar a estos pacientes debe ser individualizada y basarse en muchos factores, como la presencia de enfermedades asociadas, la anatomía, el estado clínico y la fisiología del paciente. Nosotros hemos descrito una estrategia de nueve pasos que aseguran la preparación óptima, la cirugía paso a paso y el seguimiento a largo plazo de estos pacientes1. A menudo, el paciente con un defecto complejo entra en un círculo vicioso de pérdida de funcionalidad que conduce a un mayor aumento de peso y potencialmente a una mayor morbilidad o incapacidad para eliminar infecciones (estado de sepsis), y no puede alcanzar un estado nutricional óptimo para permitir la operación con seguridad. En estos casos, la cirugía quizá sea la única opción para acabar con este ciclo de muerte y restaurar la anatomía y la fisiología alterada. Nosotros hemos definido esta situación como «más es mejor», y asumimos que la cirugía definitiva puede ser la única opción en el manejo de estos pacientes, que debe realizarse más temprano que tarde, a pesar de que el paciente tenga un alto riesgo de complicaciones mayores. Los objetivos de la cirugía deben ser establecer la continuidad del tracto gastrointestinal (en caso de fístula o presencia de estoma) y resp […]