Resumen / Abstract
En los textos científicos y médicos ―al igual que en los tecnológicos― es muy habitual encontrar traducciones literales de términos ingleses que, en su trasvase directo al español, resultan confusas o directamente erróneas, como ya apuntamos en el número anterior1.
En ocasiones, estas traducciones literales se hacen simplemen-te debido a la similitud fonética, lo que se conoce como falsos amigos. Por ejemplo, el término inglés traceability se adaptó rápidamente en español como trazabilidad, cuando lo correcto, tal y como proponen desde la Fundéu2, hubiera sido rastreabilidad, un término más exacto y cuyo significado, además, es mucho más intuitivo de deducir. En cualquier caso, la RAE3, debido a su extendido uso, ya ha admitido trazabilidad como la «posibilidad de identificar el origen y las diferentes etapas de un proceso de producción y distribución de bienes de consumo».