Resumen / Abstract
Introducción: El urólogo norteamericano Kretschmer, hace ya más de un siglo, reportó el caso clínico de un paciente al que se le había extraído una gasa del escroto como un cuerpo extraño olvidado años después de una herniorrafia inguinal. Además, informó de otros 5 casos de objetos olvidados tras una cirugía en otras zonas e hizo referencia a 236 casos reportados por un ginecólogo polaco y a 155 casos encontrados después de una laparotomía por un cirujano compatriota. En 1940, los Crossen (ginecólogos de Missouri) reportaron una mortalidad cercana al 25 % debida a cuerpos extraños intraabdominales en más de 500 casos auditados para tomar conciencia de la gravedad de este problema, establecer de cara al futuro las conductas necesarias para evitarlo y confirmar la veracidad de la máxima «ninguna cirugía escapa a la posibilidad de olvidar un cuerpo extraño». Caso clínico: Reportamos el caso clínico de un paciente que presentó un aumento del volumen sólido quístico intraescrotal después de una hernioplastia de Lichtenstein sugerente de hematocele por ecografía, con indicación quirúrgica, y en la que, de forma incidental, se encontró un gasoma. Discusión: El oblitoma o retención de cuerpo extraño después de un procedimiento quirúrgico es un problema real, vigente y prevenible que afecta a la seguridad del paciente y cuyos reportes serán cada vez más escasos por su trascendencia médica y legal, la introducción de la cirugía laparoscópica y las estrictas normas actuales de pabellón. Los oblitomas han sido reportados principalmente a posteriori en cirugías intraperitoneales (digestiva y ginecológica), en menor proporción en extraperitoneales (torácica, vaginal, urológica y traumatológica) y de forma anecdóctica en herniotomías inguinales. Creemos que el oblitoma posherniorrafia debería considerarse y describirse (además de las ya definiciones ya conocidas) como una complicación posoperatoria que a cualquier cirujano, por experimentado que sea, puede ocurrirle. Recibido: 24-05-2020 Aceptado: 07-06-2020