Cirugía de la hernia inguinal. Una dosis de prudencia, por favor

Autores: Lucas Blázquez Lautre Rev Hispanoam Hernia. 2023;11(3):103-104

Editorial

Resumen / Abstract

Sin duda, todos los cirujanos de pared buscamos y conseguimos la satisfacción de la reparación de una pared maltrecha. En los pacientes complejos, lograr su reconstrucción puede ser como escalar una gran cumbre de montaña. Habitualmente valoramos los riesgos de la escalada al volver de la montaña, no en plena escalada. Disponemos de gran cantidad de técnicas para realizar nuestra tarea que se han desarrollado buscando el bienestar del paciente. Sin embargo, cualquier cirujano con cierta experiencia ha recibido en su consultorio tras la intervención a enfermos con graves complicaciones que merman seriamente su calidad de vida. Como han descrito numerosos autores, en lo que respecta a la cirugía de la hernia inguinal, la amplia difusión del uso de prótesis ha conseguido un descenso de la tasa de recidiva, pero ha destapado la presencia de una complicación que ya existía: el daño a alguno de los nervios periféricos que recorren la región inguinal (1). Esta complicación puede llegar a empujar al paciente a un infierno con una salida incierta; infierno del que los cirujanos procuramos hablar poco y visitar menos. En una encuesta a cirujanos de nuestro entorno, el 31 % responde que no conoce exactamente la tasa de dolor crónico de sus pacientes (2). Más tarde, los cirujanos de pared abdominal fueron tomando conciencia de este tema y fueron formándose en diferentes terapias, incluso se han desarrollado técnicas muy avanzadas para neurectomía por laparoscopia. Hay entre nosotros compañeros que se han convertido en grandes expertos en estos tratamientos, sin duda debido a una gran dedicación por su parte y a que no han querido dejar abandonados a estos pacientes (3). Todavía hay un pequeño número de enfermos que, a pesar de intentar mejorar su dolor con todas estas terapias, permanecen inexplicablemente con una mala calidad de vida y representan un agujero negro que muchos cirujanos de pared tenem […]

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