Resumen / Abstract
¿Cómo pueden matarse dos moscas de una vez? Seamos honestos: ¿qué hacemos para reducir el riesgo de dolor crónico posoperatorio después de la reparación de una hernia inguinal y mantener baja la tasa de recurrencia? Última pregunta: ¿qué sabemos acerca del uso de adhesivos en la cirugía de la hernia? A pesar del progreso tecnológico en la cirugía de hernia, la recurrencia y el dolor crónico posoperatorio siguen siendo las dos complicaciones más importantes. La introducción de las mallas en la cirugía de la pared abdominal ha causado un cambio de paradigma. Las reparaciones con malla han reducido sustancialmente la tasa de recurrencia. En el pasado, se creía que la fijación de la malla a las estructuras subyacentes era indispensable para mantenerla en su posición óptima. El crecimiento consecutivo de tejido conectivo en la malla macroporosa sustituiría la resistencia mecánica de la fijación después de varias semanas. Por tanto, se reconoce que «la fijación» es solo una necesidad temporal, por lo que los dispositivos de fijación han pasado a ser absorbibles. La fijación mecánica sólida de las mallas se asocia a menudo con dolor. Por lo tanto, la fijación penetrante en las reparaciones de hernia está abandonándose lentamente. Pero ¿cómo evitar el desplazamiento de la malla? La respuesta la tenemos en la punta de la lengua: usando adhesivos y un tamaño de malla adecuado. Uno puede elegir cómo describir los adhesivos (de fijación no penetrante, atraumática, no invasiva, de fijación blanda, etc.) siempre que no causen un daño tisular. En general, pueden ser selladores biológicos, colas sintéticas o semisintéticas y/o mallas autoadhesivas (autofijadoras). A día de hoy, hay suficientes datos basados en la evidencia como para apoyar el uso de los adhesivos. El grupo biológico se basa en la fibrina; por ejemplo, Tisseel® y Evicel®. El grupo sintético está representado por los ci […]