Infiltración de toxina botulínica en la preparación preoperatoria de las hernias con defectos de 10 cm (y hasta 15 cm)

Autores: Adriana Hernández López, Estefanía J. Villalobos Rubalcava Rev Hispanoam Hernia. 2016;04:43-9

Artículos originales

Resumen / Abstract

Los defectos de la pared abdominal representan un reto para el cirujano por la retracción de los músculos laterales y la dificultad en la reaproximación durante la refuncionalización de la pared abdominal. El uso de la toxina botulínica serotipo A causa relajación muscular y facilita la reconstrucción quirúrgica. Se analizaron 36 pacientes posoperados de hernia incisional gigante. A todos se les realizó una tomografía computarizada preoperatoria de abdomen, para identificar las placas musculares laterales y definir el sitio exacto de inyección del biológico. Cuatro semanas después, se realizó una tomografía para valorar la respuesta a la toxina, y fueron programados para reconstrucción de la pared abdominal. En esta serie, con pacientes con defectos aponeuróticos de 10 cm y hasta 15 cm, fue posible el cierre sin tensión en 27 casos (75 %), y se requirieron otras técnicas transoperatorias en el 25 % de los pacientes restantes (separación de componentes y plicatura de saco peritoneal). El 39 % tuvo colocación de malla intraperitoneal; el 36 %, con malla supraaponeurótica, el 13 %, doble malla; el 6 %, material biológico; y el 6 %, técnica Rives. En 5 pacientes se efectuó restitución intestinal por estoma previo como procedimiento simultáneo. No hubo complicaciones relacionadas con la infiltración del biológico y la morbilidad posoperatoria (9 casos) tuvo relación directa con la complejidad de estas hernias. El uso de toxina botulínica serotipo A en la pared abdominal parece ser una opción valiosa preoperatoria en los pacientes con hernias ventrales de 10-15 cm, ya que permitió en la mayoría de nuestros casos (75 %) el cierre primario sin tensión.

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