Malla: ¿es siempre necesaria en la cirugía de la hernia inguinal?

Autores: Robert Bendavid, Vladimir Iakovlev Rev Hispanoam Hernia. 2019;7(3):100-106

Artículos originales

Resumen / Abstract

La cirugía de la hernia inguinal ha avanzado poco en las últimas dos décadas. La mala comprensión de la anatomía de la ingle ha resultado ser un terreno fértil para la explotación de la industria. Es cierto que el canal inguinal puede resultar un laberinto confuso donde uno puede perderse fácilmente. Al mismo tiempo, no debemos caer en la advertencia de Chomsky según la cual “la educación es un sistema de ignorancia impuesta”, que, agrego, debe combatirse con uñas y dientes. Las abundantes pruebas de colegas eminentes han sido convincentes para asegurar que no todo lo que está escrito o publicado debe considerarse como una verdad bíblica. De particular relevancia hoy en día es el uso desenfrenado de las mallas, que nunca se ha justificado. El atractivo de una operación fácil, la perspectiva de excelentes resultados y la sensación de logro han incitado a nuestros cirujanos a abrazar una panacea tan improbable como el cuerpo extraño «inerte», el polipropileno, como solución. La evidencia apunta de otra manera: decepción en términos de dolor crónico, diseyaculación, dolor relacionado con la relación sexual y erosión de los nervios y de los órganos adyacentes. Es hora de reconsiderar esta nueva complejidad con integridad y diligencia. Recibido: 27-07-2018 Aceptado: 27-07-2018

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