Resumen / Abstract
Sr. director: Las hernias traumáticas de pared abdominal son una realidad cada vez más frecuente, como consecuencia del aumento de los accidentes de tráfico. Su frecuencia real es desconocida e infravalorada por falta de registros adecuados. El manejo de un paciente tras traumatismo abdominal cerrado es muy complejo, y pone a prueba la capacidad de los profesionales implicados y del sistema. Aunque el uso del cinturón de seguridad (CS) es un requisito obligatorio, no está exento de problemas. El «síndrome del cinturón de seguridad» fue publicado por McCarthy en 1996, y contempla una fracturasubluxación de la primera vértebra lumbar, perforación del yeyuno y laceración mesentérica del intestino delgado1. Presentamos el caso de una mujer de 30 años que llegó al servicio de urgencias tras un accidente frontal de coche en el que ella era el copiloto y llevaba puesto el CS (fig. 1). Tras la adecuada reanimación y valoración de lesiones, se le realizó una tomografía que descartó lesiones internas, y tras ser estabilizada, pasó a hospitalización. A las 18 h avisaron por dolor abdominal y se volvió a valorar a la paciente. En la exploración se advirtió un abdomen defendido y distendido. A pesar de la tomografía inicial se decidió repetir otra con urgencia, con la que se demostró la presencia de neumoperitoneo y líquido libre intraabdominal, y se concluyó como posible una lesión de víscera hueca. Se indicó una laparotomía urgente, que confirmó una peritonitis intestinal por rotura antimesentérica de intestino medio y laceración de su meso (fig. 2). Se realizó una resección segmentaria y una anastomosis termino-terminal. Al empezar el cierre se advirtió «de forma casual» una rotura completa de la pa […]