¿Por qué el cirujano de pared abdominal debería operar la diástasis de rectos?

Autores: Salvatore Cuccomarino Rev Hispanoam Hernia. 2019;7(2):43-46

Editorial

Resumen / Abstract

Hasta tiempos muy recientes, la diástasis de rectos (DR) se había considerado un problema casi exclusivamente estético, y su tratamiento se derivaba a los cirujanos plásticos, quienes usaban técnicas, como la abdominoplastia, que, más allá de la notable invasividad, no siempre eran una correcta indicación en pacientes con DR.
La abdominoplastia es una técnica perfecta para pacientes en los que es evidente el abdomen péndulo que justifica la dermolipectomía (fig. 1), pero ¿qué podemos decir en el caso de la paciente de la figura 2, que no tiene un delantal adiposo para justificar la cirugía plástica? Sin embargo, ambas pacientes, más allá de la molestia psicológica personal que resulta de la dificultad en aceptar su aspecto, llegan a la consulta del cirujano quejándose de una serie de síntomas (dolor lumbar, meteorismo creciente, trastornos digestivos, incontinencia urinaria de esfuerzo, estreñimiento, dolores abdominales, incapacidad para realizar algunos movimientos del tronco, etc.) que comprometen su calidad de vida, y esto se convierte en un problema también social, más importante en la medida en que afecta a pacientes jóvenes, muy activas, deportistas, con responsabilidades familiares y una vida social intensa. Los trastornos que refieren estas pacientes pueden ser, en parte o en su totalidad, debidos a la DR, con mecanismos fisiopatológicos que examinaremos a continuación, pero el punto más importante del problema es que, en la gran mayoría de los casos, pacientes como la presentada en la figura 2 no aceptan la abdominoplastia por su invasividad y gran cicatriz, y prefieren mantener sus síntomas, que, con el tiempo, inevitablemente están destinados a empeorar. En la última década, con la afirmación de la cirugía de la pared abdominal como superespecialidad de la cirugía general, el interés de los cirujanos de pared se ha focalizado también en la DR, y gracias […]

publicidad
publicidad